Casi cualquier ciudad o pueblo relativamente grande tiene una tienda de armas y una farmacia. Estos son dos lugares que potencialmente visitan los terroristas para la obtención de materiales explosivos.
De todo esto, uno tiene que saber algo acerca de los usos no explosivos de los materiales. La polvora, por ejemplo, es usada en armas de fuego de polvora. Esto viene en distintos grados, con cada grado distinto una muy ligera diferencia. El grado de polvora depende del calibre del arma que se vaya a utilizar; un buen grado de polvora puede quemar muy rápido in un arma de calibre erroneo. La regla es: Cuando menor el grado, más rápido el ritmo de quemazón de la polvora.
martes, 9 de septiembre de 2008
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